En la Academia de Villa de Matel, entendemos la educación como un proceso armónico en el que los conocimientos académicos adquieren un sentido pleno cuando se sustentan en un sólido marco de valores. Nuestra propuesta formativa e institucional se organiza a través de un conjunto ordenado de principios que orientan la conducta, las actitudes y las relaciones de todos los miembros de la comunidad escolar. La siguiente Declaración de Valores constituye la brújula con la que guiamos a niños y jóvenes hacia un desarrollo íntegro, equilibrando las dimensiones físicas, relacionales, intelectuales y espirituales del ser humano para dar respuesta y servicio a nuestra sociedad.
Valor Vital
Es aquella relación objetiva del organismo humano con cada una de sus partes corporales. De esta relación dependen la Salud, Vida, capacidad y actividad orgánica.
Valor Económico
Es aquella relación objetiva de los recursos humanos y materiales empleados con el resultado que se propone alcanzar. De esta relación emanan la utilidad, productividad, organización, optimización y uso de los bienes materiales.
Valor Afectivo
Es aquella relación objetiva de la persona consigo misma y con los demás. De esta relación dependen la Amistad, Amor, Lealtad, Cariño, Ternura, Autoestima y motivación.
Valor Social
Es aquella relación objetiva entre el individuo y las demás personas que componen una sociedad. De esta relación dependen la Solidaridad, Subsidiaridad, el Bien Común, la Convivencia, la Justicia.
Valor Lógico
Es aquella relación entre los acontecimientos y la aportación científica. De esta relación dependen la Verdad, la Ciencia y el Estudio.
Valor Estético
Es aquella relación objetiva entre el ideal de perfección artística con los objetos reales o imaginarios. De esta relación dependen el arte, la armonía, la belleza.
Valor Ético
Es aquella relación objetiva entre los actos humanos y la moralidad de los mismos. De esta relación dependen la bondad, lealtad, virtud, dignidad, libertad y responsabilidad.
Valor Religioso
Es la relación objetiva de reconocimiento del ser humano hacia Dios como presencia amorosa en los acontecimientos de su vida. De esta relación dependen la Santidad, la piedad, la salvación, la oración y la gracia.